1) Identificar la o las propuestas o problemas fundamentales del texto y citar la frase o frases que las recogen, glosándolos brevemente.
El texto expuesto de Federico Nietzsche, se centra en el aspecto epistemológico, que se basa en la realidad con el concepto y la realidad y el lenguaje y trata fundamentalmente de la crítica a la metafísica en la tradición occidental.
· "Este se limita a designar las relaciones de las cosas con respecto a los hombres y para expresarlas apela a las metáforas más audaces."
En la realidad con el concepto, propone como solución la metáfora, la cual es el medio por el que se relaciona con el lenguaje la relación entre el hombre y las cosas.
· "Este se limita a designar las relaciones de las cosas con respecto a los hombres y para expresarlas apela a las metáforas más audaces."
Con ello manifiesta que los sentidos no nos ayudan a conocer la verdad.
· "Dividimos las cosas en géneros, caracterizamos al árbol como masculino y a la planta como femenino: ¡qué extrapolación tan arbitraria! ¡A qué altura volamos por encima del canon de la certeza!"
Con ello explica que la gramática es lo que sirve de referencia al individuo, lo que le permite enfrentarse a la vida. Este cree que conoce la realidad pero se trata de algo ficticio.
2) Relacionar el contenido del texto con el pensamiento del autor y exponer sistemáticamente las líneas principales de este pensamiento
En el texto, que pertenece al libro Sobre verdad y mentira en sentido extramoral, escrito en el primer período de su pensamiento, puede apreciarse el cuestionamiento de la noción de verdad, que se inscribe en su crítica de las categorías fundamentales elaboradas por la tradición occidental porque encubren la vida bajo el predominio de la razón. Así pues, Nietzsche reacciona contra la metafísica idealista por su confianza ciega en la razón y en el universo construido sobre los valores fundamentales de ésta, como la verdad, la realidad transcendente, el ser, etc…
Según la filosofía, las cosas de origen supremo tienen un valor superior al nuestro por lo que creemos que hay otro mundo, concepto creado por los filósofos que temen la vida para evadirse de la realidad en constante cambio que les rodea. Por ello, la ontología, prescinde de los sentidos, es estática. Alega que el hombre sólo conoce apariencias y que la separación de los mundos es un juicio negativo separativo de la vida. Ello no implica querer ver la vida tal y como es para lo que propone cuatro tesis:
1. Las razones por las que este mundo ha sido catalogado por el filósofo como aparente fundamentan la realidad. Otro mundo diferente a este es indemostrable.
2. Las categorías del "ser verdadero" son signos del no ser.
3. Inventar otro mundo distinto a este es tener miedo a la vida, al devenir, a la verdadera realidad.
4. Dividir el mundo en real y aparente es un símbolo de decadencia. Es miedo al cambio. Inventarse otro mundo es no querer ver la realidad.
En cuanto al aspecto epistemológico, podemos dividirlo en dos partes, la que relaciona la realidad con el concepto y la que lo hace con el lenguaje. Dice que la gran mentira la induce Sócrates que es seguido por Platón. El concepto es el montaje sobre el que se quiere convertir la realidad y que es inútil para la vivencia individual. Frente a ello propone la metáfora, que es el medio por el que se relaciona con el lenguaje la relación entre el hombre y las cosas. La gramática es lo que sirve de referencia al individuo, lo que le permite enfrentarse a la vida. Este cree que conoce la realidad pero se trata de algo ficticio.
Nihilismo en Nietzsche se refiere al proceso histórico que surge en el reconocimiento de un valor sumo y termina en la asunción o reconocimiento de múltiples cosas valorables al volverse inoperante lo que antes se mostraba como lo supremo. El nihilismo acontece en nuestro tiempo como manifestación de la ausencia de una medida única y al mismo tiempo como la proliferación de múltiples medidas, que en cada caso, pueden aparecer como válidas. Nietzsche ve en el despliegue del nihilismo toda fundación de cultura europea, la que surge como destino necesario de este proceso. La visión religiosa del mundo había sufrido ya un gran número de cambios por perspectivas contrarias, cayendo en el escepticismo filosófico, y en las teorías científicas evolucionistas y heliocéntricas modernas, lo que no hace más que confirmar la desvalorización de los valores supremos. A lo ya señalado, hemos de sumar una creciente presencia de lo democrático, la que se muestra como la afirmación de una individualidad independiente de Dios y acreedora de la igualdad, de la medianía. La democracia, aparece a los ojos de Nietzsche como un momento del despliegue del nihilismo igualmente negador de la vida que los que la antecedieron. Ambas manifestaciones del nihilismo se muestran a Nietzsche como negaciones de la vida en la medida en que niegan u olvidan dimensiones de ella que a su vista aparecen como constitutivas de ella, como inalienables a lo que a él se le aparece como vida. El nihilismo es, según Nietzsche, la gran e inevitable consecuencia de la muerte en la sociedad occidental de Dios. La consecuencia de la muerte de Dios es que los valores vigentes en la sociedad occidental se vienen abajo ellos solos, según el Nihilismo pasivo, o no se vienen abajo sino que los hombres los destruimos, según el nihilismo activo, con la intención de poner en ese lugar nuevos valores los valores de la moral de señores destruyendo los valores de la moral de esclavos. Es decir, destruimos los valores de los hombres para poner en su lugar los valores del superhombre que ocupara el lugar de Dios.
La voluntad de poder es la energía irracional que subyace a todo lo real, y que en el hombre se manifiesta como un conjunto de fuerzas e instintos que representan el poder creador, <dionisíaco>, de la vida, cuya máxima expresión es el superhombre, que sustituirá los caducos valores que eleven y mejoren la vida. Rechazando cualquier trasmundo ideal, el superhombre afirmará libremente la vida con todas sus fuerzas, utilizando su orgullo e inteligencia para crear una nueva humanidad que esté en condiciones de sustituir al hombre nihilista y decadente del presente
El superhombre realizará la transvaloración de los valores: si el platonismo y el cristianismo, dominantes en la cultura occidental, han cometido el error de creer en un mundo superior ideal y en un Dios transcendente, que niegan y desvalorizan la vida, fomentando una moral de esclavos, el superhombre deberá acabar con la metafísica idealista y negar a Dios, propiciando una nueva moral de señores que fomente la vida como valor supremo. Tanto la voluntad de poder como el superhombre o la transvaloración de los valores están unidos al concepto de <eterno retorno>: para Nietzsche, el tiempo no es lineal, sino cíclico, por lo que todo se repite eternamente. Ahora cada instante adquiere un valor infinito, y el afán de que todo se repita eternamente expresa el amor supremo hacia la vida.
3) Relacionar el contenido del texto y el pensamiento del autor con el marco histórico, sociocultural y filosófico de su época.
La época en la que vivió el filósofo alemán (1844-1900) estuvo marcada por el apogeo de los nacionalismos en Europa. Vivió la mayor parte de su vida en Alemania, Italia y Suiza, países a los que estuvo muy vinculado. En el marco histórico, y tras la derrota de Napoleón en la batalla de Waterloo y las negociaciones del congreso de Viena, Prusia fue la gran beneficiada, e inició una época de gran desarrollo y prosperidad. Este auge tuvo su culminación, gracias al canciller Otto von Bismarck, en la formación de una nueva Alemania, e iniciando el conocido como II Reich alemán (II imperio). Mientras tanto, en Italia se llevaba a cabo una reunificación de todo el reino a manos del rey Victor Manuel II, y un acercamiento a Alemania durante el reinado de su hijo, Humberto I. Por último, Suiza se vio también afectada por las guerras napoleónicas, durante las que fue declarada como República Helvética, sin embargo, con el congreso de Viena recuperó su neutralidad. A principios del siglo XIX se produce el inicio de lo que se conoce como era de la ciencia, debido al auge de la creación científica del momento. En esta época surgen varias tesis filosóficas, como el positivismo, el utilitarismo o el marxismo, todas ellas con un aspecto común: la sospecha y la denuncia. Sospecha del sistema capitalista, sospecha de la religiosidad, sospecha de los buenos sentimientos humanos o sospecha de los valores occidentales son algunas de las dudas que se plantean los filósofos de esta época. Ante este ambiente, surgieron algunas teorías filosóficas que buscaban oponerse al positivismo y al sistema hegeliano: el vitalismo y el historicismo. Ambas corrientes afirman que el artista está dotado de una capacidad para entender la realidad de la que carece el científico, y excluyen a la razón como elemento necesario para explicar la naturaleza. Nietzsche es considerado como el vitalista más importante, seguidor de las ideas de Schopenhauer. Su vida estuvo marcada por una brillante carrera académica.
El pensamiento nietzscheano ha estado vivo a lo largo de todo el siglo XX. El régimen nazi manipuló y utilizó a su favor sus teorías, y no fue hasta acabada la II Guerra Mundial cuando muchos filósofos intentaron rescatar su pensamiento de las heridas del nazismo. Su filosofía también estuvo presente en el existencialismo, una de las corrientes más relevantes del siglo XX. A su vez, las teorías del superhombre y la muerte de Dios fueron duramente criticadas y hoy en día aún siguen vigentes en un mundo donde la religión es, muchas veces, la única característica que define una cultura.
4) Razonar las principales influencias recibidas y la repercusión posterior o la vigencia actual del pensamiento del autor.
Nietzsche destacó la importancia de la filosofía griega presocrática (especialmente de Heráclito y su concepto de una realidad de devenir) y de Sócrates y Platón, cuyo idealismo rechaza tajantemente. También recibe la influencia de los filósofos ilustrados, en lo que se refiere a su rechazo de la metafísica, si bien se opone a la ética formal kantiana, a la que considera una forma engañosa de cristianismo, por su negación de la vida. Son importantes también, Goethe, con su concepción estética de la existencia; Darwin, con su concepto de la selección natural de los más aptos; así como de una serie de filósofos que reivindican la libertad del individuo frente al poder que sobre él ejercen las abstracciones (especialmente las religiosas), como Stirner y Feuerbach. Indudablemente, la influencia más poderosa sobre su filosofía es la procedente del irracionalismo voluntarista de Schopenhauer y la música de Wagner, si bien posteriormente rechazará su pensamiento pesimista y reactivo.
La filosofía de Nietzsche mantiene su vigencia en nuestro tiempo a través de la filosofía posmoderna. En España, ha sido muy importante, desde Pío Baroja y Blasco Ibáñez hasta el perspectivismo de Ortega y Gasset, y en nuestros días en el pensamiento desarrollado por Fernando Savater.
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